Neruda 1959 - Ventura y desventura de una carta

Edmudo Olivares

 

 

Neruda, el mismo de Crepusculario y Estravagario, tampoco se daba mal con un Epistolario. Un libro —y de los grandes— podría ser compilado sólo con la correspondencia que Neruda envió y recibió desde muy temprano en su vida. Un ejemplo notable nos lo da —desde luego— la Correspondencia Neruda-Eandi.

Existe en la Biblioteca de la Fundación Pablo Neruda un extenso y variado material epistolar que también tiene indudable importancia. Abundan aquí las cartas de admiradoras y admiradores de su poesía, las misivas de sus muchos amigos de todo el mundo, y también las cartas que firman grandes personalidades, altos dignatarios y figuras relevantes de la literatura y las artes.

Por desgracia, no siempre se han conservado los dos componentes de tales intercambios epistolares. Es el caso de las cartas cruzadas en junio de 1959 entre Pablo Neruda y Jorge Alessandri, de las cuales se conserva sólo la respuesta del entonces Presidente de Chile. En ese año de 1959 se debatía la forma de conmemorar y festejar los 150 años de la independencia política de nuestra patria. La expresión Festejar el Sesquicentenario se escuchaba en la radio y se leía cada día en la prensa como una invitación a realizar grandes sueños, grandes obras y grandes iniciativas.

En junio de 1959 Neruda estaba por cumplir 55 años y tenía una veintena de libros publicados, disfrutaba de un amplio prestigio internacional y su nombre ya estaba siendo incluido entre los
candidatos al Premio Nóbel de Literatura. En esa contingencia, el poeta creyó su deber cívico y patriótico dirigir una carta a la más alta autoridad del país, carta de la que poco o nada sabríamos si no fuera porque la respuesta del Presidente Alessandri sí se conservó, y además se publicó en La Nación (21.06.1959) y en El Siglo (22.06.1959), ambos diarios de Santiago.

Existe una entrevista que nos ayuda a conocer en parte el contenido de la carta de Neruda. La entrevista se publicó el 14 de julio de 1959 en la revista Vistazo y fue recogida por Roberto
Silva Bijit en su compilación Habla Neruda / memorias imposibles de corregir (Santiago, Catalonia, 2004).

Transcribimos:
¿Está satisfecho con la respuesta de Jorge Alessandri, cuando le llevó ideas sobre la celebración de nuestros 150 años de vida independiente?

—Quedé muy conforme con la respuesta, pero insatisfecho con la comisión que se ha formado. Me parece que es una comisión para celebrar honras fúnebres.

¿Y qué propone para la celebración de los 150 años?

—Que se cree una comisión amplia, que tenga carácter popular.

¿Cómo podríamos celebrar dignamente el 150 aniversario de la Independencia Nacional?

—Bueno, me parece que habría que refaccionar la casa en que vivió el Guerrillero Manuel Rodríguez. Se podrían comprar también los terrenos anexos al Campamento La Victoria
para hacer un Parque de Cultura para los sectores populares.

Las ideas que le propuse al Presidente de la República en la carta que le entregué son para vitalizar los sentimientos populares. Pero nombraron una comisión tan aburrida como
el programa que le prepararon a Vasconcelos. De todas maneras,esas proposiciones fueron bien acogidas por el Presidente de la República. Seguramente las desvirtuó más tarde la burocracia interior. Parece que esas ideas hay que dejarlas para el próximo centenario.

Hasta aquí la propuesta nerudiana de aquel lejano 1959.

En nuestros días y estando como estamos ad portas del Bicentenario,

¿Será muy tarde ya para invitar a los poetas, a la SECH, al Instituto de Chile y a las Academias, a la CUT y a los intelectuales a plantear sus propuestas

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